y el tibetano

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10/2/17

UNA MIRADA CRÍTICA A LAS AFIRMACIONES Y ENSEÑANZAS DE ALICE BAILEY



(El siguiente escrito es una traducción del artículo publicado por el Blavatsky Study Center y cuyo texto original en inglés lo pueden leer aquí.)



LA SOMBRA DE LA TEOSOFÍA

[Una mirada crítica a las afirmaciones y enseñanzas de Alice Bailey]

Por Nicholas Weeks

(Este artículo es una versión revisada y ampliada de un artículo que apareció en el número de verano de 1997 de la revista teosófica “Fohat” publicada en Edmonton, Alberta, Canadá.)

Los hombres deben aprender a amar la verdad antes de creerla a fondo.” [1]


Este artículo está destinado principalmente para esclarecer a aquellas personas que se encuentran atraídas por los libros de la Nueva Era de Alice Bailey, y demostrarles que NO es válida su afirmación de que las enseñanza de Alice Bailey provenían de la misma Hermandad Oculta que enseñó a HP Blavatsky (quien fue la fundadora del Movimiento Teosófico Moderno).

Por lo tanto, el breve análisis que se va a hacer aquí no es para discutir de si los escritos de Bailey son inspiradores, maravillosos o contienen alguna verdad. Sino simplemente de si Blavatsky y Bailey tenían los mismos mentores, como lo afirma la señora Bailey.

Ya que según ella, su guía profesaba ser el mismo Djwal Khul quien era uno de los discípulos avanzados del Maestro Kuthumi. Y Bailey también declaró que su maestro había sido el mismo Maestro Kuthumi que Blavatsky mencionó en sus escritos. Pero este artículo demostrará que el denominado “tibetano” y la jerarquía de los maestros citada en los libros de Alice Bailey, no eran ni el verdadero Djwal Khul ni la Hermandad de los Adeptos mencionada por Blavatsky.





BAILEY SE BASÓ EN LA PSEUDO-TEOSOFÍA DE LEADBEATER Y NO EN LA TEOSOFÍA ORIGINAL

Alice Bailey afirmó que sus enseñanzas estaban basadas y (no se oponían de manera fundamental) con la Teosofía enseñada por Blavatsky y los maestros de Shambala. Pero esta afirmación es falsa, ya que en realidad sus libros están arraigados en la pseudo-teosofía iniciada por CW Leadbeater.

Por ejemplo, una de los inventos favoritos de Leadbeater fue pretender que próximamente regresaría “el Cristo-Maitreya” a la Tierra (y eso a pesar que tanto la Teosofía como el Budismo aseveran que todavía falta mucho para que un nuevo Mesías reaparezca en el planeta).

Pero la señora Bailey aceptó completamente esa fantasía y ella le colocó un inmenso valor espiritual en estar continuamente recitando “La Gran Invocación [2] que se supone que induciría a Cristo y a sus Maestros a abandonar sus ashrams ocultos, para entrar en las grandes ciudades y comenzar a dictar la redención de la sociedad en la nueva era de Acuario.

En cambio, la Teosofía de Blavatsky y sus Maestros enfatiza en la conexión del principio crístico dentro de cada persona.

Como explicaba Blavatsky:

« La teología cristiana hace creer en el descenso del Ego Espiritual hacia el yo inferior, mientras que la Teosofía inculca la necesidad de esforzarse por elevarse a la vibración divina (lo que los occidentales llama “el Cristo”). »
(La Clave de la Teosofía, p. 155)

Y el descubrimiento de nuestra naturaleza divina innata en cada uno de nosotros, eleva a cada individuo (así como Jesús cuando descubrió su naturaleza divina, se volvió Jesucristo), y así paulatinamente le sucederá al resto de la humanidad.




¿A QUIÉN ESCUCHABA ALICE BAILEY?

Personas como Alice Bailey pueden estar sinceramente convencidas de que las voces que escuchan en su interior y las visiones que tienen son de verdaderos Maestros. Pero por desgracia, la sinceridad no es una protección contra la ilusión.

Y para prueba de ello, en 1884 el Maestro Kuthumi le escribió a una mujer psíquica, advirtiéndole de la alucinación en la que podía caer:

« Me temo que usted debe de estar actualmente sufriendo malas experiencias en el psiquismo, debido a que usted apenas está aprendiendo los elementos del autocontrol.

Y es por ello que usted mismo se genera las influencias más cercanas y más fuertes (y a menudo malas) y las absorbe. Por lo que se encuentra psíquicamente sofocada o narcotizada por esas malas influencias.

Entonces el aire se puebla de fantasmas resucitados que le dan a usted falsas señales y revelaciones engañosas. Y así su vívida fantasía creativa hace aparecer a maestros y seres ilusorios que dicen cosas salidas de una parte de su mente que todavía usted desconoce.

El falso aparece como real y usted no tiene todavía un método exacto de detección, ya que se encuentra todavía propensa a forzar sus comunicaciones para estar de acuerdo con sus ideas preconcebidas. »
(Extracto de una carta que el maestro Kuthumi le escribió a Laura Holloway en el verano de 1884)



Por lo tanto, los esfuerzos para discernir la realidad de la ilusión no deben de limitarse solamente a nuestros tiempos de estudio y meditación, sino también deben de aplicarse a nuestra vida cotidiana ordinaria.

Y si los devotos de Alice Bailey se dieran la pena comparar de cerca las nociones principales que enseña la Teosofía real con su fe actual, ellos podrían considerar el uso de algunos de los tres métodos que a continuación mencionamos en este artículo.

    1) Contrastar metas y objetivos primarios
    2) Contrastar términos o temas claves
    3) Contrastar métodos de la enseñanza

Y así, con un poco de suerte, los seguidores de Bailey no dependerán más exclusivamente de sus propias explicaciones, y si realmente aprenden la misma Teosofía básica que enseñó Blavatsky, entonces podrían resolver cualquier conflicto entre las enseñanzas, sin tener que depender de cada proclamación que hizo Alice Bailey.

Pues bien, la plantilla básica de la Teosofía se encuentra en los escritos originales de Blavatsky y sus Maestros, y las enseñanzas claves de Bailey deben de coincidir con esta plantilla si la señora Bailey quiere pretender provenir de las mismas fuentes que enseñaron a Blavatsky.

Veamos si es el caso:


1) CONTRASTAR METAS Y OBJETIVOS PRIMARIOS


A) La definición que dan Kuthumi y el tibetano sobre Dios y la Ley

Uno de sus propósitos de la verdadera Hermandad fue expresado por el Maestro Kuthumi:

« El Dios de los teólogos es simplemente un poder imaginario y nuestro principal objetivo es liberar a la humanidad de esta pesadilla, para enseñar a los humanos a practicar la virtud por la virtud misma, y caminar en la vida confiando en sí mismo en lugar de apoyarse en una muleta teológica que por innumerables edades fue la causa directa de casi toda la miseria humana.
...
Los mejores Adeptos han escudriñado el Universo durante milenios y no han encontrado en ningún lugar el más mínimo rastro del Dios de los religiosos, sino la misma Ley inmutable e inexorable por todas partes. »
(Las Carta Mahatma, p. 53 y 142-143)

Ahora veamos la definición que da el tibetano sobre su visión de la deidad y la ley:

« Una ley presupone un ser superior que, dotado de propósito y ayudado por la inteligencia, está coordinando sus fuerzas de tal manera que va madurando un plan en forma secuencial y constante. … Una ley es únicamente el impulso espiritual, el incentivo y la manifestación de la vida de ese Ser en el que [una persona] vive y se mueve. … [Una ley] es el agente revitalizador y purificador que está llevando a esa persona y a todas las criaturas de Dios, a una consumación gloriosa. »
(Un tratado sobre Magia Blanca, p. 10-11)

Vemos que este ser superior está dotado y ayudado desde el Ser Supremo con propósito e inteligencia, y por lo tanto ninguna evolución auto-inducida es necesaria para él, ya que este ser superior es ciertamente una ley para sí mismo, que es precisamente lo que la Iglesia ha predicado durante cientos de años.

Según el tibetano, la ley de Dios simplemente nos llevará a un extremo sublime. Y para ello, todo lo que necesitamos hacer es pasar como uno pueda “a través de nuestro interior, todo lo que recibamos de ese impulso de vida espiritual [que es ese ser superior]”. (Ibid)

Y como lo pueden constatar, esta teología de la Nueva Era suena muy familiar. El tibetano simplemente reemplazó al viejo y prosaico Dios religioso con su nube de ángeles por el Logos Solar y sus devas. Y también remplazó a Jesús y a sus alumnos por el Cristo-Maitreya y sus discípulos los Maestros de la Jerarquía.

Vemos por lo tanto que el tibetano profesa la misma creencia que la religión católica, nada más que con otros términos (con términos esotéricos) pero es la misma doctrina, la cual los Maestros de Blavatsky rechazan.

Pero,

¿Importa realmente el problema de un Dios personal o de un Principio impersonal?

El maestro Kuthumi respondió a una consulta similar hace mucho tiempo:

« Ustedes dicen que no importa para nada que estas leyes sean la expresión de la voluntad de un Dios consciente e inteligente, como ustedes piensan que es, o que constituyan los atributos inevitables de un “Dios” ininteligente e inconsciente, como yo lo sostengo. Pero yo os digo que sí importa y mucho. ... Las leyes inmutables no pueden surgir, ya que ellas son eternas e increadas; impulsadas en la Eternidad y...Dios él mismo (si tal cosa existiera) nunca podría tener el poder de detenerlas. »
(Las Carta Mahatma, p. 143 y 141)

Y el Maestro Kuthumi también escribió que:

« El ABC de todo lo que sé y la roca sobre la cual están incrustados los secretos del universo oculto son la certeza de que no existe un Dios personal como lo pregona la religión, sino sólo hay las pulsaciones regulares e inconscientes de la mente infinita que son el impulso eterno y universal de la Naturaleza. »
(Las Carta Mahatma, p. 143 y 138)

Vemos por lo tanto que las explicaciones del Maestro Kuthumi y del tibetano (quien supuestamente fue su discípulo) son completamente opuestas.



B) La jerarquía divina

Los libros de Bailey pretenden informarnos sobre la Jerarquía (y no solo de este planeta, sino también del sistema solar, de Sirius y más allá) acerca de su constitución, su trabajo, sus objetivos, sus miembros principales y sus proyectos.

Pero si a la Hermandad mencionada por Blavatsky se le llamó "Oculta" fue por una muy buena razón y es porque muy poco se puede decir sobre ella ya que mucha información está todavía reservada para los iniciados. Y es por eso que Blavatsky proporcionó muy pocos detalles al respecto, a diferencia de los tratados esotéricos artificiales de Bailey.

¿Por qué?

Porque reflexionar sobre las descripciones de los seres superiores y el lado oculto del universo será de muy poca ayuda espiritualmente. Además, si las enseñanzas son patentemente espurias (como las de Bailey) nuestra imaginación es estimulada y se llena de imágenes y conceptos que nos alejan de los verdaderos Adeptos y de nuestro legítimo destino espiritual.



C) El uso de la oración

La visión de Bailey de que el Movimiento Teosófico gira en torno a la humanidad invocando a un Avatar y su jerarquía externa es también completamente opuesta a la Teosofía que enseñó Blavatsky y los Maestros.

Para comenzar, los teósofos “tratan de reemplazar la oración infructuosa e inútil por acciones meritorias y que den buenos resultados”. [3]

En cambio, Alice Bailey recomendó recitar lo más que se pudiera una oración que ella elaboró y que tituló “La Gran Invocación” para suplicarles al Cristo y a sus discípulos maestros que vinieran a salvarnos.

Como si los Maestros y los Avatares fueran indiferentes e ignorantes de las pruebas y sufrimientos por los que pasa la humanidad y por consiguiente para venir a ayudarnos, primero se necesitaría que millones de humanos se los suplicaran !!!!!

(Nota del traductor: El maestro Pastor explica que los Maestros y los Avatares están muy conscientes de los sufrimientos por los que pasan los humanos, pero ellos no pueden intervenir libremente, sino que primero tienen que atenerse a lo que les dicte la ley del karma y la ley de los ciclos. Y no es rezando y suplicando que se va a poder modificar esas leyes sino a través de nuestros propios actos.)



D) Los Avatares

Es cierto que la pregunta de por qué y cómo descienden los Avatares es profunda.

En las enseñanzas de Blavatsky se mencionan causas y condiciones tales como una semilla divina para todos los Avatares, ciertos ciclos de tiempo y el Sol Espiritual como su fuente. [4]

Y es por eso que Bhavani Shankar (quien fue un discípulo del maestro Kuthumi) escribió que “el Principio Divino a veces responde a alguien que se vuelve un alto Adepto enviando un Avatar”. [5]

En cuanto a la Hermandad Oculta alentando a la humanidad a orar para atraer la ayuda de los Avatares y los Maestros. Eso es un invento de Alice Bailey, ya que la verdadera Teosofía dice que:

El trabajo activo es la oración.” [6]

Y aunque la súplica de las masas sufrientes por la ayuda divina (con o sin La Gran Invocación) es una actitud comprensible y antigua, pero esta no tiene ningún efecto sobre los Avatares o Adeptos, como lo pretende Bailey.

Y esto debido porque la Hermandad Oculta conoce los ciclos kármicos de la humanidad y en realidad nos está ayudando constantemente cada vez que puede (incluso suministrando Avatares cuando el karma lo permite y no sólo cuando nosotros lo queramos).

Pero muchas personas están ansiosas por tener una presencia constante de piadosos hermanos mayores guiando sus vidas y a la civilización. Y eso es justamente lo que Bailey y Leadbeater (y gran parte de los gurús de la Nueva Era) prometen.  Y de ahí la razón por la que esos individuos han adquirido tanta popularidad. Porque les dicen a la gente lo que esta quiere escuchar y no lo que debe de saber.

En cambio la autentica Teosofía explica que la evolución espiritual tiene lugar debido a nuestros “propios esfuerzos auto-inducidos y auto-desarrollados por nosotros mismos.” [7]  Y no por nuestras oraciones e invocaciones para que Cristo y su Jerarquía gobiernen la civilización.

Por otra parte, el tibetano dice que el Cristo vendrá sólo después de que la humanidad haya mostrado buena fe refinándose psíquica y socialmente. Lo cual es contrario a la visión tradicional que se tiene de los Avatares, y la cual se encuentra expresada en el Bhagavad Gita (4, 6-8) en donde se explica que el Señor viene cuando la virtud está casi extinguida para volverla a reavivar.

Gran parte de los escritos de Bailey giran en torno a preparar al lector para este advenimiento, instando al estudio purificatorio y la meditación y la proclamación de la reaparición de Cristo y sus discípulos maestros.

Según ella, esta preparación requiere de una amplia lectura y reflexión sobre la tecnología oculta de las relaciones políticas y sociales de este mundo, además de la iniciación, la psicología, la telepatía, la astrología, la curación, los siete rayos, etc.

Y esta trompeta de la llegada de Cristo con su jerarquía de maestros ha estado enunciándose durante muchas décadas. Pero cuando un Avatar genuino desciende no es anunciado por millares de promotores que lamentan y gritan por años de antemano su llegada.

Blavatsky escribió que acercarse a los Maestros “sólo puede hacerse subiendo al plano espiritual donde ellos están y no tratando de atraerlos hacia el nuestro”. [8]

Y consideren también otra cita de Blavatsky en donde ella resalta la auto-dependencia espiritual que tienen los humanos y la naturaleza impersonal de la divinidad avanzada:

« Cada ser humano es una encarnación de su Dios [Ser Superior] ... Y es por ello que como muchos hombres hay en la Tierra, tantos Dioses hay en el Cielo. Pero estos dioses son en realidad Uno, pues al final de cada período de actividad, se retiran como los rayos del sol poniente en el Padre Cósmico que es el Logos No Manifestado y que a su vez se funde en el Absoluto Único
...
Nuestras oraciones y súplicas son vanas, a menos que a palabras potenciales añadamos actos potentes, y hagamos que el aura que rodea a cada uno de nosotros sea tan pura y divina que el Dios que hay dentro de nosotros pueda actuar exteriormente
...
Por consiguiente, las oraciones dirigidas al “Padre Celestial” tal como las efectúan los religiosos, suelen tener resultados más frecuentemente desastrosos que beneficiosos. »
(Collected Writings, vol. 12, p. 533-535)

El hecho de que durante miles de años la mayoría de la gente no haya reverenciado a su propia divinidad interior como se sugiere más arriba, es una de las razones por las que el Movimiento Teosófico renació en el siglo XIX para tratar de contrarrestar esa tendencia separatista de invocar a una deidad personificada externa.

Y puesto que “La Gran Invocación” de Bailey debe (según ella) ser rezada por las masas de esta manera convencional, ella se opone a la actitud auto-dependiente y filosóficamente atea sugerida por la Hermandad de los Maestros.

Entonces,

¿En qué debe un seguidor de la Teosofía confiar en (y recomendar a otros) para someter sus pasiones y su egoísmo y así fomentar la redención planetaria?

Blavatsky responde:

En su Ser Superior, en el Espíritu Divino, en el Dios que hay en él, y ... en su Karma.” [9]

Ahora bien, Karma (en un aspecto más elevado) significa altruismo en el pensamiento, en la palabra y en las acciones. Significa practicar la “virtud por sí misma”, no para acelerar el descenso de Cristo y de la Jerarquía, sino para nosotros elevarnos.



E) ¿Hay que venerar a los maestros?

Mientras que Alice Bailey lo promueve, la Teosofía original lo rechaza. Y a continuación les doy algunos ejemplos de ello:

Uno de los Maestros escribió al coronel Olcott en la década de 1870:

« Actúa como si nosotros no existiéramos, cumple con tu deber de la mejor manera que puedas y deja los resultados cuidarse por sí mismos. No esperes nada de nosotros, pero mantente listo para lo que sea. »
(The Theosophist, agosto de 1906, p. 829-830)

Y en otra ocasión, un Adepto le advirtió en una carta a Annie Besant sobre la actitud de adoración hacia los Maestros que se estaba desarrollando en la Sociedad Teosófica. Y Alice Bailey en su autobiografía criticó también esa actitud que promovía la señora Besant.

Sin embargo, la jerga y la manera como Alice Bailey escribió sobre la Jerarquía durante 30 años (de 1919 a 1949) fue tan mala, si no es que peor, que la forma como lo hizo la Sociedad Teosófica de Adyar durante ese mismo período.

El Adepto le escribió lo siguiente a la señora Besant:

« ¿Es la adoración de una nueva Trinidad compuesta por Morya, Blavatsky y tú misma [Besant] la que estas instigando para tomar el lugar de los credos explotados?

Nosotros no pedimos que se nos adore. Por lo tanto el canto reverenciar hacia los “Maestros” debe de ser respetuosamente pero firmemente detenido. Que la devoción y el servicio sean únicamente hacia a ese Espíritu Supremo del cual uno es una pequeña parte.

En el anonimato y silenciosamente trabajamos y las continuas referencias hacia nosotros que hacen las personas y la repetición de nuestros nombres plantea un aura confusa que dificulta nuestro trabajo. »
(The Eclectic Theosophist, Sep./Oct. 1987)

Esta Trinidad de Blavatsky, Morya y Annie Besant (por suerte) nunca fue presentada por Alice Bailey. Pero en su lugar, Bailey escogió promover a la Trinidad compuesta por el Manu, el Mahachohan y el Bodhisattva (y la cual es otro invento falso de Leadbeater).

Y si el trabajo de los Adeptos estaba siendo obstaculizado por el “aura confusa” que generaban los miembros de la Sociedad Teosófica de Adyar en 1900 bajo el mando de Annie Besant, ¡cuanto más Alice Bailey ha de haber dificultado su trabajo hasta el presente, debió a sus libros, a la Gran Invocación, a la Escuela Arcana, etc.!





2) CONTRASTAR TÉRMINOS O TEMAS CLAVES

A) El propósito de una escuela esotérica

Uno de los temas más omnipresentes en el trabajo y la escritura de Alice Bailey es la búsqueda febril del estatus espiritual. Al grado que los dos primeros libros del tibetano [10] fueron dedicados a la iniciación y a la meditación oculta.

Varios otros libros se centraron exclusivamente en su variante de discipulado y el camino espiritual. Pero casi todos los textos que canalizó Alice Bailey están fuertemente coloreados por una defensa del discipulado.

Y después de menos de cinco años de ser el canal telepático del tibetano, Alice Bailey formó la Escuela Arcana. Pero esta organización es sólo el tipo de guardería para ocultistas con los que los Maestros de Blavatsky no tendrían nada que ver.

El libro de Bailey sobre la meditación oculta incluso da el curriculum y el plan de estudios para una universidad oculta profetizada. Pero el Maestro Kuthumi escribió que “aquel que no sea tan puro como un niño pequeño debería dejar mejor a los alumnos solos.” [11]

Y Blavatsky les dijo a los teósofos estadounidenses:

« La Sociedad Teosófica no fue fundada como un vivero para generar un suministro de ocultistas (como una fábrica para la elaboración de Adeptos). Su creación fue con la intención de detener la corriente de materialismo que se estaba incrementando peligrosamente. … Y por el término “materialismo” me refiero no solamente a una negación anti-filosófica del espíritu puro y al materialismo en la conducta y la acción...sino también a las consecuencias que ocasiona la incredulidad hacia todas las cosas que no sean materiales. ... Una incredulidad que ha llevado a muchos hacia una creencia ciega en la materialización del Espíritu. »
(Collected Writings, vol. 9, p. 244)

La Doctrina Secreta menciona sobre “los gustos depravados” de la humanidad que anhela “la materialización del Principio Inmaterial e Incognoscible”. [12]

Y los escritos de Alice Bailey responden a esa debilidad humana por querer tener a la Divinidad y a lo que se relaciona con ella, en hechos comprensibles para nuestra mente personal. En lugar de elevar nuestra conciencia personal hacia nuestra verdadera naturaleza espiritual para así poder conocer el Espíritu divino en verdad.

Pero la mayoría de nosotros preferimos la cómoda ficción.



B) La relación de la Jerarquía Oculta con los hombres

Otro tema clave es la naturaleza y la relación que tiene la Hermandad Oculta con la humanidad.

Según Bailey,

  •   Uno de los objetivos principales de la Jerarquía era preparar a la humanidad para la reaparición del Cristo. [13]
  •   Y además de la segunda venida de Cristo habría también una exteriorización de la Jerarquía. Lo que implicaría que varios de los Maestros descenderían del plano etérico y ocuparían alojamientos en varias ciudades alrededor del globo.


Un libro entero [14] más muchos pasajes en sus otros tomos, exponen sobre este tema. Y según ella, los Maestros (como obedientes funcionarios planetarios) repartirán entre sí tareas relacionadas con la economía, la religión, la educación, etc. Y en ese momento procederán a la tarea de dirigir el Nuevo Orden Mundial previsto.

Pero por el otro lado, Blavatsky y sus Maestros presentan a la Hermandad Oculta como muy alejada de los asuntos de la sociedad. Lo cual no es de sorprenderse, ya que ellos están liberados de las preocupaciones egoístas y mundanas y no tienen interés en engrasar las ruedas de nuestra civilización banal y materialista.

Ellos como Bodhisattvas ayudan, pero siendo servidores de la inmutable Ley del Karma, “ellos no pueden detener al mundo de ir en su dirección destinada”. [15]

Y es por eso que sobre este tema Blavatsky escribió:

« Cuanto más espiritual se convierte el Adepto, menos puede él inmiscuirse en los asuntos mundanos y groseros y por consiguiente, cuanto más ese Adepto tiene que limitarse a ayudar en una obra espiritual.
...
Los muy altos Adeptos, por lo tanto ayudan a la humanidad, pero sólo espiritualmente, ya que ellos son constitucionalmente incapaces de entrometerse en asuntos mundanos.
...
Sólo los discípulos pueden vivir en el mundo, hasta que se elevan hasta cierto grado de iniciación. »
(Collected Writings, vol. 6, p. 247)




3) CONTRASTAR MÉTODOS DE LA ENSEÑANZA

Este asunto no es un nuevo debate y ya varios investigadores han remarcado que con respecto al método de enseñanza que utiliza Alice Bailey, este se caracteriza por una declaración constante con poca o ninguna evidencia de apoyo.

Y es por eso que Alice Cleather quien fue un miembro del Grupo Interno de Blavatsky, sobre este tema escribió en 1929:

« “Reducirse”. ¿Qué significa todo eso? Sencillamente las afirmaciones incontroladas (y no verificables) de la señora Bailey, por la validez de la cual ella afirma la “autoridad” igualmente descontrolada (y tampoco verificable) de su “tibetano”. »
(Theosophical Notes Special Paper, Sept. 1963, p. 14)

Y el difunto Víctor Endersby señaló que:

« Hay un abismo monumental entre la manera como presenta su enseñanza Alice Bailey y lo hace Blavatsky. La exposición de Blavatsky está acompañada de voluminosas pruebas de muchas fuentes, mientras que nada de eso aparece en la obra de Bailey cuya estructura de su enseñanza se apoya principalmente en sus propias afirmaciones.

Pero una cosa es segura: cualquiera que hayan sido los mentores de Alice Bailey, estos no fueron los mismos mentores de Blavatsky, lo cual está demostrado por la enorme diferencia entre las dos enseñanzas. »
(Theosophical Notes Special Paper, Sept. 1963, p. 40)

Y en 1882 el Maestro Morya escribió:

« Una sensación de constante dependencia hacía una Deidad que él considera como la única fuente de poder, hace que el hombre pierda toda confianza en sí mismo y los estímulos para la actividad y la iniciativa.

Habiendo comenzado creando un “Padre celestial” y una guía para sí mismo, él se convierte como un muchacho y lo sigue siendo a su vejez, esperando ser conducido de la mano tanto en los más pequeños acontecimientos de su vida como en los más grandes.
...
Los fundadores [16] no oraron a ninguna Deidad cuando iniciaron la Sociedad Teosófica, ni pidieron su ayuda desde entonces.

¿Qué se espera que seamos... madres lactantes?

Y aquellos que se preguntan:

¿Es qué nosotros ayudamos a los Fundadores?

La respuesta es no, ellos fueron ayudados por la inspiración de la autosuficiencia y sostenidos por su reverencia por los derechos del hombre y su amor por un país [India]
...
Entonces,

¿Cuáles son los verdaderos pecados de los humanos?

El más grande de ellos es su necesidad de depender de un Dios, ya que esto no es una piedad digna de crédito, sino una debilidad indolente y egoísta. Y aunque la vanidad te susurre lo contrario, simplemente escucha a tu sentido común. »
(Cartas de los maestros de Sabiduría, Primera serie, p. 107)

Aunque los “pecadores” mencionados por Morya eran algunos hindúes de hace un siglo, Alice Bailey, su tibetano y sus seguidores comparten el mismo hábito, engendrando con su enseñanza, el deseo indolente y egoísta de que Sanat Kumara, Cristo y los Maestros vengan a purificar a la humanidad del karma sin que los humanos tengan que hacer el esfuerzo necesario.





CONCLUSIÓN

Estos son sólo algunos de los temas (apenas tocados) que deben de ser estudiados de cerca por aquellos que desean entender porque son tan diferentes la Teosofía original y la pseudo-Teosofía. Pero a pesar de su brevedad, los temas mencionados son lo suficientemente ilustrativos para demostrar que los guías de Alice Bailey NO tienen nada que ver con los Maestros de Blavatsky. Y esto ya muestra que Alice Bailey mintió en sus aseveraciones.





NOTAS
  1. Blavatsky Collected Writings, vol 11, p. 49.
  2. Puede encontrarse en cualquiera de los libros de Bailey.
  3. La Clave de la Teosofía, p. 70.
  4. Véase Blavatsky Collected Writings, vol. 14 y La Doctrina Secreta.
  5. Véase Doctrina del Bhagavad Gita, Concord Grove Press, cap. 3.
  6. Blavatsky: Collected Writings, vol. 9, p. 69
  7. La Doctrina Secreta, TUP, vol. 1, p. 17.
  8. Blavatsky Collected Writings, vol. 12, p. 492.
  9. La Clave de la Teosofía, p. 73.
  10. Iniciación Humana y Solar y Cartas sobre Meditación Oculta.
  11. Cartas de los Maestros de la Sabiduría, Primera Serie, TPH, 1948, p. 34
  12. Blavatsky Collected Writings, vol. 2, p. 503.
  13. Como testimonio de su libro La Reaparición del Cristo, Lucis Publishing, 1948.
  14. Ver La Exteriorización de la Jerarquía.
  15. Las Cartas del Mahatma a AP Sinnett en la secuencia cronológica, TPH, 1993, p. 474.
  16. HP Blavatsky, WQ Judge y HS Olcott.









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